 Los once Ayuntamientos que integran el Plan Supramunicipal de Seguridad
de la Ribera Alta mostraron ayer su satisfacción con las actuaciones
policiales tres meses después de su puesta en marcha. Juan Ramón
Rábade, director general de Interior del Gobierno de Navarra informó
ayer a los alcaldes y concejales riberos que, desde el pasado febrero,
se han realizado en la zona 34 detenciones.
Sólo una de ellas fue por un delito relacionado con el tráfico. El
resto de incidentes estuvieron relacionados con la seguridad ciudadana,
la mayor parte por robo de cobre y chatarra, según los datos
proporcionados por el director general en Lodosa, donde presidió la
constitución oficial de la Junta Supramunicipal de Seguridad ciudadana
de la Ribera Alta. Los representantes municipales de Andosilla, Azagra,
Cárcar, Lazagurría, Lerín, Lodosa, Mendavia, San Adrián, Sartaguda,
Sesma y Viana, localidades que suman una población cercana a los 30.000
habitantes, constituyen la junta que durante este año se reunirá con
periodicidad trimestral; después, las sesiones se celebrarán cada seis
meses. Junto con el director general de Interior, asistieron a la
reunión los inspectores jefes de las comisarías de Estella, Carlos
Yárnoz, y Tafalla, Pablo Aristu, Gerardo Goñi, comisario jefe del Área
de Seguridad Ciudadana, Alfonso Fernández, jefe de la Policía Foral, e
Ignacio Carrillo, director del servicio de sistemas de Seguridad
Pública, Ignacio Carrillo. Descenso de delitos
Los alcaldes y concejales confirmaron que se han reducido el número de
delitos en sus municipios y que ha aumentado la sensación de seguridad
ciudadana desde la entrada en vigor del plan hace tres meses. Daniel
Sanjurjo Fernández, concejal de Cárcar, localidad donde el mes pasado
se detuvo a 5 miembros de una misma familia por el robo de cobre, dijo
que se sentían muy satisfechos, porque, aunque ya están en la calle, no
se habían vuelto a producir incidentes. Por su parte, Carlos
Monasterio, alcalde de San Adrián, confirmó el descenso de del número
de delitos. "Durante la reunión nos han comunicado además que, en estos
tres meses, se han incrementado los controles policiales, el número de
agentes y el número de detenidos en relación con periodos anteriores".
El alcalde de Sesma, Pedro Mangado, señaló que el descenso de delitos
que se está registrando en el Eje del Ebro disculpa las posibles
molestias que pueden sufrir los vecinos en los controles policiales.
"Queda mucho trabajo por hacer, pero en líneas generales la gente se
siente más segura", afirmó. En los tres meses, la Policía Foral ha
formulado 313 denuncias de las que la mayoría han sido por consumo y
tráfico de drogas.
MARI PAZ GENER . LODOSA Miércoles, 7 de mayo de 2008 - 04:00 h.
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